El partido, marcado por la lluvia y un largo parón por la tormenta, termina en tablas entre el Calasanz y el Villaralbo

El encuentro comenzó con un Calasanz decidido a llevar la iniciativa y a buscar la portería rival desde el primer minuto. Mateo probó fortuna desde la frontal tras un córner, pero su disparo terminó en las manos del guardameta visitante nada más comenzar el encuentro.
Un minuto después, Pablo Sanz puso un centro desde el pico del área y Edu, completamente solo en el segundo palo, conectó un cabezazo que se marchó fuera por muy poco. El Calasanz seguía dominando y en el minuto 11 llegó otra ocasión clarísima. Asier y Dani protagonizaron una gran acción. El delantero dejó el balón para Edgar, cuyo disparo desde dentro del área volvió a marcharse por escasos centímetros.
Los primeros quince minutos fueron de control total del Calasanz, tanto con balón como sin él. El conjunto azulón manejaba el encuentro y encontraba espacios para acercarse con peligro a la portería del Villaralbo. Sin embargo, la lluvia comenzó a hacer acto de presencia alrededor de la media hora de juego y el partido empezó a igualarse.
En el minuto 41, Edu forzó un claro penalti tras una buena acción dentro del área. Dani Nieto asumió la responsabilidad y no falló desde los once metros para poner el 1-0 en el minuto 43.

Pero la tormenta terminó convirtiéndose en protagonista. La lluvia se intensificó, el terreno de juego comenzó a encharcarse y el encuentro tuvo que detenerse durante 45 minutos antes de poder reanudarse.
Tras el descanso, el Calasanz volvió a salir decidido. Edu peinó un balón que llegó a Dani, quien encaró al defensor y consiguió sacar el remate. El rechace cayó a los pies de Iván Niño, que aprovechó la jugada para marcar y poner el 2-0.
Dos minutos después, otra gran combinación terminó con el balón en los pies de Dani dentro del área. El atacante engañó al guardameta, pero su disparo terminó estrellándose contra el palo. El Calasanz rozaba el tercero.
A partir de ese momento, el partido se convirtió en un auténtico ejercicio de supervivencia para ambos equipos. La lluvia volvió a intensificarse y los charcos reaparecieron sobre el terreno de juego, dificultando todavía más el desarrollo del encuentro.
El Villaralbo aprovechó estas circunstancias para apretar y consiguió recortar distancias desde el punto de penalti. Poco después, un centro al segundo palo terminó suponiendo el empate para los visitantes.
El Calasanz tuvo que sufrir durante los minutos finales y supo repeler los intentos del Villaralbo de completar la remontada. El conjunto azulón resistió hasta el final y consiguió sumar un punto en un partido condicionado completamente por las condiciones meteorológicas.
Un punto importante que permite al CD Calasanz mantener su condición de invicto en el José Andrés Diago. Ahora toca hacer bueno este empate puntuando la próxima semana fuera de casa.
¡VAMOS CALASANZ!




